Cómo colocar correctamente un arnés antiescape de 3 puntos
Un buen ajuste marca la diferencia entre un arnés cómodo y uno realmente seguro.
Has elegido un arnés antiescape para tu perro y ya lo tienes en casa.
Ahora llega la siguiente duda: ¿lo estoy colocando correctamente?
Es una pregunta muy habitual, porque un arnés antiescape tiene una cinta más que un arnés convencional y, al principio, puede parecer un poco más complicado.
La buena noticia es que, una vez sabes cómo colocarlo, solo tardarás unos segundos.
En esta guía te explico cómo hacerlo paso a paso para que tu perro vaya cómodo y, sobre todo, seguro.
¿Por qué es tan importante colocarlo bien?
El arnés antiescape está diseñado para reducir el riesgo de que un perro pueda salir de él cuando retrocede.
Pero esa función solo se cumple si está correctamente colocado y ajustado.
Si alguna de las cintas queda demasiado floja o en una posición incorrecta, el arnés perderá parte de su eficacia.
Por eso merece la pena dedicar unos minutos a comprobar que todo está en su sitio.
¿Cómo saber si está bien colocado?
Una forma muy sencilla es observar a tu perro durante los primeros minutos del paseo.
Si camina con naturalidad, puede correr, sentarse y olfatear sin molestias, probablemente el ajuste sea correcto.
También puedes comprobar que el arnés no se desplaza hacia delante cuando el perro retrocede ligeramente.
Paso a paso
Paso 1. Coloca la cinta del cuello
Introduce el arnés por la cabeza de tu perro.
La cinta debe quedar apoyada alrededor del cuello sin apretar.
Debe quedar firme, pero permitiendo introducir dos dedos entre la cinta y el cuerpo.
Paso 2. Ajusta la cinta del pecho
La segunda cinta rodea el pecho, justo detrás de las patas delanteras.
Comprueba que no queda demasiado floja ni demasiado ajustada.
El perro debe poder moverse con naturalidad.
Paso 3. Coloca la tercera cinta
Este es el punto más importante.
La tercera cinta debe quedar situada detrás de las costillas, rodeando la parte más estrecha del abdomen.
Nunca debe quedar sobre las costillas ni demasiado adelantada.
Esa posición es la que evita que el arnés pueda deslizarse hacia delante si el perro retrocede.
Paso 4. Revisa todos los ajustes
Antes de salir a pasear dedica unos segundos a comprobar que:
-
Puedes introducir dos dedos entre las cintas y el cuerpo.
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El arnés no gira.
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La tercera cinta está detrás de las costillas.
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No roza las axilas.
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El perro camina con comodidad.
Una pequeña revisión puede marcar una gran diferencia.
Errores más habituales
Colocar la tercera cinta demasiado adelantada
Es el error más frecuente.
Debe quedar siempre detrás de las costillas.
Dejar demasiada holgura
Si el arnés queda demasiado grande, perderá parte de su función antiescape.
Ajustarlo demasiado
Un arnés demasiado apretado será incómodo y limitará el movimiento.
No volver a revisar el ajuste
Con el uso o si el perro cambia de peso, puede ser necesario reajustar las cintas.
¿Cuánto tarda un perro en acostumbrarse?
La mayoría de los perros se adaptan desde el primer paseo.
Al principio puede resultar un poco diferente, especialmente por la tercera cinta, pero enseguida se convierte en algo completamente normal.
Lo importante es asociarlo siempre a una experiencia positiva: salir a pasear, explorar y disfrutar.
El consejo de Judit
Cuando entrego un arnés, siempre recomiendo dedicar los primeros minutos a observar cómo se mueve el perro.
Más que mirar el arnés, mira a tu compañero.
Si camina relajado, corre con normalidad y parece cómodo, probablemente todo esté bien colocado.
Ellos mismos suelen decirnos mucho con su forma de moverse.
Preguntas frecuentes
¿La tercera cinta debe quedar muy ajustada?
No. Debe quedar firme, pero permitiendo introducir dos dedos entre la cinta y el cuerpo.
¿Puede tocar las costillas?
No. Debe quedar justo detrás de ellas, en la parte más estrecha del abdomen.
¿Es normal tener que reajustarlo los primeros días?
Sí. Es habitual hacer pequeños ajustes hasta encontrar la posición perfecta.
¿Puedo dejar el arnés puesto todo el día?
No es lo recomendable. Lo ideal es utilizarlo durante los paseos y retirarlo al volver a casa.
¿Y si mi perro intenta quitárselo?
Dale unos minutos para acostumbrarse y comprueba que el ajuste es correcto. La mayoría de los perros dejan de prestarle atención muy rápidamente.
En resumen
Colocar correctamente un arnés antiescape es mucho más sencillo de lo que parece y solo lleva unos segundos. Un buen ajuste no solo mejora la comodidad, sino que también permite que el arnés cumpla su función de ofrecer un extra de seguridad durante el paseo.
Si al recibir tu arnés tienes cualquier duda sobre cómo colocarlo o ajustarlo, estaré encantada de ayudarte para que vuestro primer paseo sea tan cómodo y seguro como esperabas.
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